Los OVNI sin alienígenas ni conspiraciones

Milton Hourcade publicó en EEUU un libro sobre estos extraños fenómenos y actualizó el estado de las investigaciones

Milton Hourcade es uno de los investigadores más serios en la temática OVNI y un referente a nivel internacional. En 1958 fundó el Centro de Investigación de Objetos Voladores Inidentificados (CIOVI) que fue la primera institución privada en Uruguay que se encargó de investigar las denuncias de OVNI con un método científico.

A los libros que ya tiene publicados sobre la temática, se suma en estos días In search of real UFOs (“En busca de los verdaderos Ovnis”) el cual sigue aproximándose al misterio de esas extrañas luces que tanta polémica han generado en este siglo y el pasado, o como él prefiere llamarlos, Fenómenos Aéreos Inusuales (FAI).

“Es para evitar la indebida asociación que hace el público en general, según la cual la sigla técnico-operativa OVNI se ha transformado en equivalente a nave extraterrestre”, dijo Hourcade a El Observador.

De hecho, en sus libros y documentos el investigador se aproxima al tema OVNI con cierta independencia, dejando de lado la clásica hipótesis extraterrestre y las conspiraciones gubernamentales.  “El mito de lo extraterrestre fue gestado inicialmente por la inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pero luego utilizado por Gran Bretaña, Francia, la Unión Soviética y actualmente China, no es simplemente mi opinión. La prensa, Hollywood y la televisión, (por ejemplo, el History Channel), alimentan ciertos círculos para continuar desarrollando y manteniendo el mito”, donde también hay científicos involucrados, afirmó.

Según Hourcade, no existe un encubrimiento de la presencia extraterrestre, sino que se tramó la historia para ocultar las pruebas de aparatos en su mayoría sin tripulación, por ejemplo, el Bird of Prey de la Boeing, así como también de misiles capaces de poner cargas militares en órbitas bajas.

Vida extraterrestre
“No hay científico que niegue la posibilidad de que existan inteligencias en la inmensa vastedad del cosmos. Pero, tampoco hay científico que pueda afirmar que alguna de esas inteligencias está viniendo a la Tierra”, dijo Hourcade, quien en 1989 emigró a Estados Unidos.

Y agregó: “Del punto de vista científico, no se ha logrado en 64 años la evidencia de que tal situación tenga lugar. Si acaso hubiese una presencia de una inteligencia tan avanzada como para trasladarse miles de millones de kilómetros en el espacio, no sería con individuos metidos dentro de naves. Eso es obsoleto. Más valdría pensar en sondas energéticas capaces de trasmitir en tiempo real información, imágenes y sonidos del planeta explorado”.

Pero, los extraterrestres no son los únicos posibles visitantes. El investigador explicó que “hay que abrir la mente para pensar en viajeros del tiempo, humanos del futuro tal vez, o bien en universos paralelos con los que excepcionalmente estaríamos conectados”.

Revisión de casos
En In search of real UFOs, Hourcade comienza por señalar las dos características principales de los OVNI: son fenómenos nocturnos y transitorios.

“El libro presenta la revisión de algunos casos, como el de la Isla de Lobos del 28 de octubre de 1972, o el famoso aterrizaje en Nuevo México de abril 24 de 1964. Me interno en un profundo y exhaustivo análisis de la hipótesis extraterrestre. También abordo extensamente el tema de las abducciones por ET”, dijo.

El texto, que también incluye un reportaje a Jill Tarter, directora del Proyecto SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), plantea una nueva forma de investigar el tema: “Los investigadores tenemos que ser los observadores, y los que, munidos de instrumental adecuado, podamos registrar la presencia de fenómenos extraños por sus características”

1¿Cuál es el estado actual de la investigación OVNI en Uruguay?
Es preocupante porque no hay una fuente confiable de investigación y menos de correcta divulgación. La comisión oficial, CRIDOVNI, hace declaraciones de tanto en tanto, que no aparecen sustanciadas por la presentación pública de sus archivos. Se juega al misterio y así no se trabaja en ciencia. Entre tanto, hay algo mucho más alentador: en abril de 2008 comenzó lo que hoy es una organización internacional que abarca a un grupo selecto de 33 personas en 12 países de América y Europa, y que sigue expandiéndose. Se trata del Grupo de Estudio de Fenómenos Aéreos Inusuales (UAPSG-GEFAI), que nuclea científicos de las áreas de Astrofísica, Astronomía, Biología, Geología y Química, expertos en Fotografía y Computación, y obviamente investigadores y estudiosos con años de experiencia en los FAI. Este grupo nuclea a personas también en Uruguay, donde pronto se dará a conocer públicamente no solo su existencia, sino también los estudios hasta ahora realizados.

2 En 2008, CIOVI cesa sus actividades tras 50 años de investigación en Uruguay. ¿Por qué decidieron cerrar si existen decenas de denuncias OVNI al año en el país?
Cuando se creó el CIOVI existían alrededor del mundo unas 300 organizaciones privadas dedicadas a la investigación y divulgación del tema de los FAI. Actualmente puede que quede el 10% y, de ese porcentaje, la actividad de algunas es casi cero. CIOVI no escapó a esa tendencia mundial marcada  por la carencia de denuncias. En Estados Unidos, por ejemplo, cuando hay personas que observan algo extraño en el cielo y no lo pueden asociar con un fenómeno natural, tienden a pensar enseguida: “¿No tendrán algo que ver nuestros militares?”. Esa es una actitud madura e inteligente.

3 ¿Cuál es el procedimiento cuando se registra uno de estos fenómeno extraños?
Luego de obtenidos registros radáricos, magnéticos, espectrográficos, de sonidos,etc., todo ese material tiene que ser entregado a un equipo multidisciplinario de científicos para que lo estudie y emita sus conclusiones. Ahí pueden pasar dos cosas: o se termina por descubrir un nuevo fenómeno natural hasta ahora no reconocido, o se trata de tecnología. Y se trata de tecnología, habrá que  determinar si la misma es un producto humano o no.

Fuente: http://www.elobservador.com.uy/noticia/208968/los-ovni-sin-alienigenas-ni-conspiraciones/